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Cómo hacer una presentación PPT y no matar a tu audiencia

Hacer PPTs es una tarea que está a la orden del día. En contexto empresarial, educativo… (casi) todos en un momento dado nos enfrentamos al reto que supone ordenar las ideas y plasmarlas en diapositivas que acompañen nuestra exposición. Y sobre todo: ejecutar la presentación. A excepción de ese grupo de privilegiados tocados por la varita del súper poder de hablar en público, a la gente de a pie (y me incluyo) se nos puede hacer una montaña cada paso del proceso, desde ordenar las ideas hasta exponerlas ante la audiencia. Y en esas ideas se basan los nervios, estreses y  mareos previos a la presentación en público. Pero, ¿y nuestro público? ¿Nos paramos a pensar en ellos más allá de rezar para que queden impresionados con nuestra exposición?

La experiencia propia me ha llevado a asistir a cursos y conferencias de todo tipo, y a diferenciar tres tipos de presentaciones: aquellas en las que el ponente ni siquiera lleva PPT (nivel diós, admiración absoluta); aquellas infumables en las que no sabes si leer el texto (quijotesco) de las diapositivas, cerrar los ojos para poder centrarme en el speaker o escapar a toda velocidad de la sala dejando mi silueta recortada en la pared. Experiencias como esta tercera son las que nos llevaron a Toni Recio y a a buscar las claves de ‘Cómo hacer una presentación PPT y no matar a tu audiencia”, que tuvimos la oportunidad de mostrar en Codemotion 2017 y una de las #4Sessions del mismo año, que podéis visionar aquí:

Nuestra propuesta se basa en el libro Presentación Zen de Garr Reynolds y se articula en tres partes. Una primera de preparación en la que abordamos cómo enfrentarte a la diapositiva en blanco y de qué manera ordenar las ideas y articular el discurso; una segunda centrada en el diseño de la diapositiva y en las claves para hacerla atractiva, legible y útil para el público, evitando el diapositimento (esas diapositivas que tienen tanto texto que parecen documentos); y una tercera que es la presentación en sí, atendiendo a las limitaciones y peculiaridades del espacio, la logística técnica y la adaptación al tiempo disponible. Os destaco aquí algunos de los puntos que considero claves en todo nuestro discurso:

  • No vomites en la diapositiva todo el texto de la presentación: si la audiencia puede leer en pantalla todo lo que estás diciendo, entonces es que sobras. Envíales el documento y que se lo lean, no pierdas el tiempo con una presentación.
  • Cuando hagas tu presentación, cuenta una historia, enlaza los conceptos, genera un ritmo… implica a la audiencia y adapta tu mensaje a ella.
  • Adapta el tiempo a tu presentación y no al revés: no rellenes los minutos sin sentido; ni los llenes en exceso o saturarás a tu público.

A estas breves pero imprescindibles recomendaciones añado una, que en mi caso es esencial: disfrútalo, conecta con la audiencia, busca sus carillas de complicidad y detecta si los tienes o los estás perdiendo. Y sobre todo piensa que lo haces por ellos, no por ti, eso te ayudará a quitarte presión de encima y a centrarte en lo importante: compartir conocimiento con la audiencia. ¡Y no matarla!

 

 

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4 Sessions 2017, 4Sessions

Cómo hacer una presentación PPT y no matar a tu audiencia

16-May-2018

por

Laura Camino

Hacer PPTs es una tarea que está a la orden del día. En contexto empresarial, educativo… (casi) todos en un momento dado nos enfrentamos al reto que supone ordenar las ideas y plasmarlas en diapositivas que acompañen nuestra exposición. Y sobre todo: ejecutar la presentación. A excepción de ese grupo de privilegiados tocados por la varita del súper poder de hablar en público, a la gente de a pie (y me incluyo) se nos puede hacer una montaña cada paso del proceso, desde ordenar las ideas hasta exponerlas ante la audiencia. Y en esas ideas se basan los nervios, estreses y  mareos previos a la presentación en público. Pero, ¿y nuestro público? ¿Nos paramos a pensar en ellos más allá de rezar para que queden impresionados con nuestra exposición?

La experiencia propia me ha llevado a asistir a cursos y conferencias de todo tipo, y a diferenciar tres tipos de presentaciones: aquellas en las que el ponente ni siquiera lleva PPT (nivel diós, admiración absoluta); aquellas infumables en las que no sabes si leer el texto (quijotesco) de las diapositivas, cerrar los ojos para poder centrarme en el speaker o escapar a toda velocidad de la sala dejando mi silueta recortada en la pared. Experiencias como esta tercera son las que nos llevaron a Toni Recio y a a buscar las claves de ‘Cómo hacer una presentación PPT y no matar a tu audiencia”, que tuvimos la oportunidad de mostrar en Codemotion 2017 y una de las #4Sessions del mismo año, que podéis visionar aquí:

Nuestra propuesta se basa en el libro Presentación Zen de Garr Reynolds y se articula en tres partes. Una primera de preparación en la que abordamos cómo enfrentarte a la diapositiva en blanco y de qué manera ordenar las ideas y articular el discurso; una segunda centrada en el diseño de la diapositiva y en las claves para hacerla atractiva, legible y útil para el público, evitando el diapositimento (esas diapositivas que tienen tanto texto que parecen documentos); y una tercera que es la presentación en sí, atendiendo a las limitaciones y peculiaridades del espacio, la logística técnica y la adaptación al tiempo disponible. Os destaco aquí algunos de los puntos que considero claves en todo nuestro discurso:

  • No vomites en la diapositiva todo el texto de la presentación: si la audiencia puede leer en pantalla todo lo que estás diciendo, entonces es que sobras. Envíales el documento y que se lo lean, no pierdas el tiempo con una presentación.
  • Cuando hagas tu presentación, cuenta una historia, enlaza los conceptos, genera un ritmo… implica a la audiencia y adapta tu mensaje a ella.
  • Adapta el tiempo a tu presentación y no al revés: no rellenes los minutos sin sentido; ni los llenes en exceso o saturarás a tu público.

A estas breves pero imprescindibles recomendaciones añado una, que en mi caso es esencial: disfrútalo, conecta con la audiencia, busca sus carillas de complicidad y detecta si los tienes o los estás perdiendo. Y sobre todo piensa que lo haces por ellos, no por ti, eso te ayudará a quitarte presión de encima y a centrarte en lo importante: compartir conocimiento con la audiencia. ¡Y no matarla!

 

 

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